La melatonina es más conocida porque puede ayudar a nuestro cuerpo a saber cuándo es momento de dormir y cuándo es tiempo de despertar.

La melatonina es una hormona producida por una parte del cerebro (glándula pineal). Participa en multitud de procesos orgánicos (celulares, nueroendocrinos y neurofisiológicos). También se puede encontrar en plantas, hongos, bacterias, etc.

Juega un papel importante en la regulación del ciclo de vigilia y sueño (ritmos circadianos), y en la entrada en la fase del sueño nocturno. Hace que nos entre sueño y nos induce a dormirnos. A partir de los 30 años la secreción de melatonina por parte del organismo es menor. Esto puede condicionar problemas de insomnio e incluso depresión. El estrés también inhibe la secreción de melatonina.

 

BENEFICIOS Y PROPIEDADES PARA LA SALUD

  • Se suele usar para el tratamiento del insomnio, el desfase horario y otros trastornos del sueño (hay que tener en cuenta que los trastornos del sueño no solo se deben a una disminución de la melatonina en sangre).
  • Cierto efecto frente a algún tipo de cefaleas.
  • También tiene una función en la capacidad de las células, para hacer frente a la radiación.
  • Aumenta la movilidad de las piedras de la vesícula biliar.
  • Actualmente se está estudiando su posible efecto anticancerígeno.

 

PRECAUCIONES

No hay descritos casos de sobredosis o intoxicaciones y no produce adicción, lo que supone una ventaja frente a ciertos medicamentos que sí producen adicción (hipnóticos, benzodiacepinas).

  • Conviene seguir las instrucciones del fabricante y tomar la melatonina en el momento apropiado.
  • Se desaconseja su consumo en personas con diabetes, problemas de coagulación, hipertensión o depresión.
  • Las embarazadas, niños y bebés tendrían que consultar al médico antes de iniciar ningún tratamiento.

Aunque hay estudios que indican que dosis inferiores a 2 mg por comprimido tienen escasa efectividad, suponen una alternativa a largo plazo respecto de otros medicamentos que crean adicción. Hay que tener en cuenta que la mejoría no es inmediata; se observa mejoría en plazos superiores a cuatro semanas.